EL SEMEN
1. ¿Qué es el esperma?
El esperma es la célula reproductora masculina en los
vertebrados. Este término se deriva de la palabra griega “sperma”, que
significa “semilla”
2. ¿Cómo se produce el esperma?
Los espermatozoides se producen en los testículos en un
proceso llamado espermatogénesis. Los espermatozoides tienen 23 cromosomas y
una vez que se producen, se envían al epidídimo para terminar de madurar y
poder fertilizar.
3. ¿Cuál es la diferencia entre esperma y semen?
Aunque ambos términos se usan como sinónimos, son dos cosas
distintas: el esperma es el conjunto de espermatozoides (células sexuales) y el
semen es el líquido en el que se encuentran los espermatozoides.
4. Composición del semen
Menos de un 10% del volumen del semen de
una eyaculación corresponde a los espermatozoides,
y más del 90% al líquido seminal. La
densidad de espermatozoides en el semen varía de 50 a 150 millones por
mililitro, por
lo que cada eyaculación contiene entre 200 y 400
millones de ellos.
La vesícula seminal aporta entre el 40% y el
60% del volumen del semen y contiene principalmente:
- Fructosa
- Prostaglandinas (E2,
A, B)8
- Aminoácidos
- Fósforo
- Potasio
- Hormonas
La próstata aporta de 15% a 30% del plasma
seminal, es un líquido rico en :
- Ácido cítrico
- Colesterol
- Fosfolípidos
- Carnitina
- Fosfatasa alcalina
- Calcio
- Sodio
- Zinc
- Potasio
- Enzimas para
la separación de las proteínas: fibrolisina (una enzima que
reduce la sangre y
las fibras del tejido) y fibrinogenasa, principalmente.
El último elemento que se agrega al semen
es un fluido que secretan las glándulas uretrales
(Glándulas uretrales de Cowper y Littré), (las glándulas Cowper están
ubicadas bajo la próstata y aportan la secreción mucosa al semen) y bulbouretrales,
que representan el 3% al 6% del semen, segrega una proteína espesa, clara y
lubricante conocida como moco.
5. Mitos
¿CIERTO O FALSO?
MITO 1
Es tóxico si se ingiere: Falso. Está claro que lo que los hombres
disfrutan es el blowjob; de ahí a que si en últimas te pasas o no el
semen, se convierte en algo que para algunos es placentero y para otros sin
importancia. Eso sí: les excita muchísimo poder eyacular en tu boca. Si te le
mides, no te preocupes, no contiene agentes perjudiciales para tus órganos o
funcionamiento normal del cuerpo.
MITO 2
Puedes contraer enfermedades de transmisión sexual. Cierto: Es importante
que con la persona que realizas este tipo de prácticas (sexo oral), tengas la
seguridad y la confianza de estar en una relación estable. Tragarse el
semen puede contagiarte de VIH Sida si tu pareja es portador de la enfermedad.
MITO 3
Tiene sabor: Cierto. La consistencia varía dependiendo de los hábitos
alimenticios de cada hombre. Si consume constantemente cigarrillo o es fumador,
tendrás una sensación amarga; dulce si se alimenta de muchos carbohidratos y
azúcare, ó agria si se excede en el consumo de carnes rojas.
MITO 4
Si se masturban muy seguido, pueden dejar de producirlo. Falso. Una vez ya
no esté, el mismo organismo se encargará de producir lo que hace falta. El
cuerpo de un hombre sano siempre estará creando más reservas.
MITO 5
Apta para juegos eróticos. Cierto. Para los exploradores e intrépidos, y
muchas veces en el caso de las parejas homosexuales, el semen es ideal para
realizar masajes, untarlo por el cuerpo, tocarse mutuamente y otro tipo de
jugueteos eróticos gracias a que su consistencia es voluble. El problema:
una vez se seca, adquiere un olor algo desagradable. Disfruta pero
lávate.
MITO 6
Ayuda para la piel. Cierto. Aunque son poquísimos los productos hechos a
base de semen que se comercializan en el mercado, lo cierto es que su
composición contiene elementos como fósforo, potasio, calcio, sodio y zinc. Su
alta fuente de proteínas tiene propiedades astringentes y antioxidantes. Pero
antes de ponerte de científica, ten claro que la mejor forma de utilizarlo es a
través de la cosmética. Hace pocos años, un cirujano estético colombiano ideó
una crema a base de miel y semen.
MITO 7
Te pone más feliz. Cierto. Un estudio realizado por la Universidad de
Nueva York demostró que las hormonas contenidas en el esperma (sustancias como
la testosterona y estrógeno) mejoran el humor de las mujeres, por lo que son
propensas a “ser más felices” cuando no hay uso del condón y hay contacto
directo del semen con la vagina: ésta absorbe los componentes que infieren para
un comportamiento más feliz y placentero.
¿Y ESO QUE CONTIENE?
Además de espermatozoides (apenas un 10%), el semen tiene más de 30 sustancias
básicas como la fructosa (y no, no engorda ni al hombre que lo produce ni a la
mujer que lo consume), ácido ascórbico, calcio, cloro, colesterol, ácido
cítrico, magnesio, ácido láctico, nitrógeno, fósforo, potasio, purina,
pirimidina, ácido pirúvico, urea y vitamina B12, entre otros.
SABIAS QUE...
- Una
universidad de Irlanda comprobó que el ADN del esperma de los diabéticos
afecta la fertilidad de quienes sufren este mal.
- En
Florencia (Italia) existe un servicio de repartición de semen a domicilio
con un banco privado que lleva a las futuras madres catálogos de sus
candidatos. Semen a la carta.
- Con una
muestra de semen se puede detectar el cáncer de próstata, según investigadores
de la Universidad de Copenhague (Dinamarca).
EDAD DE PLENITUD DEL HOMBRE
"A los 20 les sobra líbido, a los 30 experiencia y a los 40 buscan nuevos
estímulos en la cama. Su clímax depende más de la motivación que de la
edad".
Si le preguntamos a un
hombre de 42 años si tiene las mismas ganas de sexo que cuando tenía 22, puede
que su respuesta te sorprenda. La edad no reduce el interés
sexual, sino el tipo de
vida que uno lleve. No es lo mismo ser deportista, comer sano
y estar mentalmente
estable que tener problemas de sobrepeso o estrés. También es importante si el
hombre tiene pareja estable o si está abierto a experiencias nuevas.
La mayoría de los sexólogos coinciden en
que existen tres edades sexuales en el hombre, que comienzan a los 15
años y terminan a los 70. En ellas, el deseo persiste pero no se
vive con igual intensidad. Un adolescente tiene en contra la falta de
experiencia (¡qué importante es en todos los casos!) y a su favor el exceso de
energía. Cuando se entra en la veintena es cuando se cristaliza la identidad
sexual, aumenta la autoestima y surge una necesidad de contacto físico. Las
erecciones son menos frecuentes y tardan más en llegar al orgasmo. Se siguen
masturbando y les gusta consumir pornografía. También es cuando tienen más
ganas de vivir, más libertad para hacerlo y, dicho sea de paso, menos
quebraderos de cabeza.
¿A quién buscan? A ninguna mujer que les haga feliz ni
que sea perfecta, sino a alguien con la que pasar un rato divertido y con la que
probar cosas nuevas y vivir sus propias fantasías sexuales. Es entre los 20 y los 30 años cuando el sexo está más ligado a la
diversión y, también, cuando ellos son más activos. Eso sí,
además es cuando los hombres son más propensos a la eyaculación precoz.
A LOS 20
Buscan probar cosas
nuevas
A sus 24 años, Eduardo Laballena es de los que cree que encontrar una pareja
adecuada es esencial para disfrutar del sexo. “Nunca me he considerado
demasiado precoz en todo aquello que tiene que ver con el sexo. Cuando perdí mi
virginidad, la mayor parte de mis amigos ya lo habían hecho, y eso que yo aún
estaba lejos de entrar en los veinte. Supongo que la sexualidad se parece mucho
a la vida, depende de cómo cada persona decida tomársela según el momento.”
“El sexo es más
espontáneo”
La sexóloga Francisca Molero cree que la década de los
20 es, sin duda, una de las más activas sexualmente para un hombre. “Todo depende de las expectativas que uno
tenga, del aprendizaje personal y de la educación e información sexual que hayamos
adquirido.Si un hombre espera mucho del sexo puede que le salga mal, lo que no
quiere decir que la persona o el lugar no sean elementos a tener en cuenta.
Fisiológicamente, a nivel hormonal, es una etapa estupenda, el cuerpo suele
estar sano y con energía y eso favorece el impulso, el deseo y la dinámica
corporal del acto sexual. Pero también el estrés, la lucha profesional o la
búsqueda de pareja pueden interferir negativamente en la vivencia del sexo.”
Sobre si los hombres a los 20 viven el sexo de forma
más espontánea, Francisca Molero
matiza. “Tendemos a generalizar patrones y nos olvidamos de rasgos de la
personalidad a esas edades que son determinantes, como un nivel alto de
autocontrol y autoexigencia
así como una preocupación excesiva por enfermedades de transmisión sexual o embarazos
no deseados. Lo que nadie niega es que un hombre en esta época de su vida se
arriesga más en el sexo y tiene más oportunidades de experimentar.” ¿Y sus
fantasías
sexuales? “Normalmente, con mujeres más mayores y con más de dos personas.”
A LOS 30
No perder el tiempo
“¿Qué busco en el sexo?” Es la pregunta que se hace
Miguel Gámez cuando le llamamos para que nos hablase de cómo vive la sexualidad
a sus 34 años. “Es la típica pregunta que te hacen en los perfiles y chats por
internet, tanteando nada más empezar la conversación por dónde van los tiros.
Pues lo primero que tengo claro es que no hay que
perder el tiempo, quieres vivir el sexo más intensamente y con mujeres que te
suban la libido, que despierten tu deseo sexual.
“Se disfruta cada
minuto”
“No es fácil decir que el mejor sexo se vive a los 30
años, ya que existen una serie de indicadores que hay que tener en cuenta”,
explica la sexóloga Francisca Molero. “Por ejemplo, si valoramos el impulso
sexual, la capacidad eréctil de la respuesta y la recuperación tras la
eyaculación así como la fortaleza física podemos decir que sí, que es la mejor
edad del hombre para disfrutar del sexo. Pero si lo que se valora es la
experiencia sexual, interactuarsin prisas, disfrutar de cada minuto, deleitarse
en los preámbulos, jugar con su pareja o seducir misteriosamente, entonces la
edad es lo de menos.
Hay algo que siempre digo cuando me preguntan el mejor
momento de un hombre para alcanzar su clímax sexual y siempre contesto que depende más del entorno y la
motivación que de su edad.” Sobre si las fantasías sexuales también varían a
medida que uno se hace mayor, la sexóloga matiza que suelen estar centradas en
actividades sexuales con más de una persona, especialmente tríos, “mientras que
no se preocupan tanto por qué postura sexual es la que más les apetece
practicar con su pareja y sí en la intensidad del momento”.
Otro de los problemas con los que se encuentran los
hombres a esta edad es que creen que han nacido sabiéndolo todo en materia
sexual, creen que lo tienen dominado y no se dan cuenta de que es algo que se
mejora con la práctica. También, es cuando empiezan a experimentar una bajada
en el deseo sexual, pero no lo reconocen. “Pensamos que el hombre siempre tiene
ganas y que es la mujer la que pone las excusas para no tener sexo, pero la
realidad es bien distinta.
A LOS 40
“Huye de la apatía sexual”
"Es
cierto que nos encontramos en una década en la que ya se tienen hijos (en
algunos
casos incluso adolescentes) y en la que el estrés laboral y la plenitud
profesional son determinantes. El tiempo que uno lleva con su pareja (si se
tiene) o el estar separados por diferentes motivos (normalmente por trabajo) son factores que se dan en
esta edad, así como nuevos enamoramientos, compromisos familiares y esas
responsabilidades que uno adquiere cuando cumple años”, explica Francisca
Molero, que cree que todo eso influye en nuestra vida sexual, “por lo que hay
que buscar nuevas vías para no caer en la apatía ni en la falta de deseo.
Lograr la plenitud sexual resulta posible volviéndote a reencontrar con tu
pareja, compartiendo ocio, no agobiándote por el trabajo (sí, hay vida más allá
del horario laboral) o teniendo complicidad corporal a la hora de practicar
sexo”.
También
conviene no olvidar algo: el erotismo es lo que moviliza el deseo, es el motor
de cualquier relación sexual y suele desaparecer con la banalización del sexo.
Quizá por eso es tan importante reerotizar nuestra vida y nuestra relación de
pareja. Si vemos que hay algún aspecto que está estancado, que no fluye como
debería, aún estás a tiempo de ponerle un poco de chispa sexual.
TAMAÑO Y GROSOR DEL PENE
3,58
centímetros de largo por 3,82 de diámetro. Éstas son las medidas de la
‘hombría’ española en su punto álgido –o sea, en erección–, según un reciente
estudio de la Asociación Española de Andrología (Asesa).
Aunque distan mucho de los 34,3 centímetros del mayor pene
conocido hasta el momento, lo cierto es que son unas medidas que se
encuentran dentro de la normalidad, sobre todo si tenemos en cuenta que,
dejando a un lado los tan habituales alardes y fanfarronerías, sólo
5 de cada 1.000 penes españoles superan los 20 centímetros.